Cada vez está más extendida la práctica de fumar Habanos con un vino, y de escoger este para que nos acompañe desde el aperitivo hasta el final de la cena, e incluso en la sobremesa. Así como el mundo está sufriendo cambios sustanciales en los climas, las estaciones y el tiempo que usamos para desempeñar las actividades en nuestras vidas, los seres humanos cada vez organizan más sus economías, ya sea porque están obligados a hacerlo, dadas las circunstancias en cada país, o sencillamente porque no pueden malgastar su tiempo, pues como alguien dijera, “el tiempo es oro”.