Bolívar una marca de culto


6/03/2018

Considerada desde sus inicios como una de las exponentes más fuertes del catálogo de Habanos, la marca Bolívar tiene una historia rica y de múltiples capas. El paso de los años ha contribuido a develar el desarrollo de sus líneas y vitolas, y al mismo tiempo, ha fijado en la memoria algunos detalles que obedecen a la calidad y el misterio que circundan a los buenos Habanos.

Los Bolívar son puros de gran fortaleza, con una abundante presencia de capa ligera. Fundada en Gran Bretaña por José F. Rocha entre 1901 y 1902, la marca no se registró en La Habana hasta 1921, bajo la propiedad de la firma de Rocha, J.F. Rocha y Cia. Durante este tiempo, Bolívar produjo el puro más pequeño del mundo: Delgados, que medía 47.62 mm, con un cepo de 20 mm.

En 1954, la empresa y los derechos de la marca fueron comprados por Cifuentes y Cia, y la producción se trasladó a la fábrica de Partagás en La Habana. Bolívar se convirtió en una importante marca de exportación, apreciada como una de las mejores entre los Habanos de sabor completo, fuerte y con mucho cuerpo, tal y como se prefería en aquellos tiempos

La marca ha sido tradicionalmente la preferida de los que llevan algunos años degustando buenos puros. En el 2004, Wolters en Colonia, Alemania, tenía miles de cajas de Medallas de Oro de Bolívar producidas por Habanos, S.A exclusivamente para su tienda. Estos Bolívar se presentan en el formato de Cervantes (lonsdale), envueltos en papel de oro en una mitad con una banda especial de Bolívar en el medio y vienen empaquetados en cajas de diez. Después de este lanzamiento, la Medalla de Oro se restableció en 2007 como un cigarro de Casas de Habano, pero luego se suspendió en 2011.

Los productos de Bolívar se elaboran totalmente a mano con tripa larga, con hojas seleccionadas de las vegas de Vuelta Abajo, la mejor zona tabacalera de Cuba, en la provincia de Pinar del Río. El sabor a tierra fuerte es el sello que los distingue dentro de la gama de Habanos, así como sabores picantes, afrutados y a tabaco tostado… esta mezcla lo convierte en un puro de culto.