Combustibilidad: cualidad insuperable de un Habano


28/02/2014

La combustibilidad de la hoja de tabaco figura entre los atributos imprescindibles para lograr ese habano excepcional, capaz de provocar el mayor disfrute de su sabor y aroma inconfundible en toda su extensión, el goce de su porte elegante, mientras se consume de manera armoniosa e ininterrumpida. 

Según el ingeniero agrónomo y químico analista José Mario Guardiola, veterano investigador del tabaco y autor de profundos estudios sobre sus propiedades, la hoja de tabaco es un producto agrícola susceptible a todos los factores que influyen en el desarrollo vegetativo de la plantación.

La calidad de la hoja, afirma, depende de un conjunto de atributos físico-químico-organolépticos que permiten la satisfacción del cliente.

La combustibilidad  es una de las propiedades más importantes de la hoja y del producto terminado. 

El trabajo de Guardiola y sus colegas del Instituto de Investigaciones del Tabaco ha permitido establecer un método adecuado para medir la combustión de la hoja de tabaco, lo cual es un requerimiento  indispensable en el proceso de compra del tabaco, en la fase preindustrial e industrial.

¿Cuáles son los elementos qué se toman en cuenta? ¿De qué depende y cómo establecer la calidad óptima de la hoja con la que se producirá ese habano que pasea por los mercados  su condición de producto único en el mundo?

De acuerdo con un estudio encabezado por el ingeniero Guardiola, la calidad de la combustión del tabaco depende, fundamentalmente, de la composición química del suelo, del agua, de los fertilizantes, del clima y del hombre, haciendo uso de su experiencia en el cultivo de la planta.

Los niveles de cloro y potasio en las hojas son los principales factores que inciden en la combustibilidad, por lo que es preciso lograr una proporción adecuada, y para esa medición se han establecido los métodos más apropiados, que garantizan un producto óptimo al consumidor.

También, añadió Guardiola, niveles adecuados de magnesio contribuye

n a proporcionar en el proceso de combustión una ceniza gris clara, mientras los de calcio influyen en su compactación.

El trabajo sistemático de los investigadores cubanos  del tabaco y la experiencia de más de cinco siglos heredada por los hombres y mujeres que intervienen en su cuidadoso proceso de elaboración y presentación en el mercado, aseguran ese placer único, incomparable, que aporta un producto natural, hecho totalmente a mano, con el máximo objetivo de lograr la plena satisfacción de sus aficionados.