Dos mundos se encuentran en el Habano


1/03/2012

El Habano llegó al Viejo Mundo escoltado por el cacao, la patata o el tomate; pero de allá vinieron sus compañeros inseparables: el café y el azúcar que pariría aquí el ron. Fue un encuentro de dos culturas, de millones de placeres. Una fecha que se celebró en el Festival con una noche especial dedicada al aniversario 520 de la llegada del Habano al Viejo Mundo.

El espectáculo de lujo, que paseó por las tradiciones del Nuevo y Viejo Mundo, especialmente de lo ibérico y lo cubano, estuvo cortejado por un menú que tendió puentes con platos ideados por el chef barcelonés Sergio Torres (Restaurante Dos Cielos, una estrella Michelín) y el cubano Vladimir González, del hotel Meliá Cohiba.

Delicias trasgresoras como la Crema 520, de frijoles colorados, huevos de codorniz y trufas; el matambrito de solomillo de res o el mousse de chocolate de Baracoa y guayaba con crocante de almendras, fueron los manteles sobre los cuales invitados y delegados degustaron vitolas como El Príncipe, de San Cristóbal de La Habana; Robustos T, de Trinidad; Torreón, de San Cristóbal de La Habana, Serie Especial 2012; o el Montecristo 520 Edición Limitada 2012.

Y es que al decir de Javier Terrés, vicepresidente de Desarrollo Habanos S.A., esa noche no solo se celebró la primera visita del Habano al Viejo Mundo, sino todo el significado profundo que tuvo el encuentro de ambas civilizaciones.