El Habano al encuentro de la vid


7/12/2015

Cerca de 120 catadores se dieron cita en el Hotel Nacional de Cuba durante la XVI Fiesta del Vino para ser testigos y protagonistas de una alianza poco habitual. El rey de la sobremesa, el Habano, esta vez fue al encuentro de la vid.

La estrella del espectáculo fue la Doble Corona de Punch, marca que cumple 175 años de fundada, con cepo 49 y longitud 194 mm. Sin dudas, un Habano de tiempo de fumada de más de una hora.

El característico sabor de Punch, de fortaleza media, elaborado con una ligada compuesta de hojas de tripa y capote de la zona de Vuelta Abajo, confirmó una vez más la personalidad y la elegancia de esta marca, una de las

más antiguas de Cuba.

El matrimonio fue con cuatro vinos a ciegas, de los cuales no se conocían uvas, marcas ni añadas: Col di Sasso 20, de la Toscana, Sangiovese con Merlot, un tinto joven, impetuoso, frutal y de elevada acidez; el Rioja de

Bodegas Marqués de Griñón, Tempranillo, con notas de madera, fruta y algo de especia; Chianti Rufina del 2013, con un delicioso equilibrio entre madera y fruta; y el Cote du Rhone de Perrin del 2010, Francia, un vino seductor de taninos pulidos y de un final de boca envolvente.

En su primer tercio el Habano se manifestó con prevalencia de notas vegetales, especiado y amaderado. En el segundo tercio se impuso el carácter de la ligada, elegante, de cuerpo medio, con notas tostadas y a pimienta blanca, lo cual lo acercó a los vinos Col di Sasso 20 y Chianti Rufina del 2013. Ya en su mejor expresión, reveló un sabor intenso, con unos amargos de largo post gusto, notas tostadas, a pimienta blanca y especias, que lo hizo más armónico, en apretada porfía, con el Rioja de Bodegas Marqués de Griñón y el Cote du Rhone de Perrin del 2010. Antigüedad y distinción Don Manuel López de Juan Valle y Cia la fundó la marca Punch a mediados del siglo XIX, con la idea de atacar el creciente mercado inglés. Debe su nombre a una publicación humorística que estaba de moda en esos días.

En 1931, se trasladó a la fábrica donde se producía Hoyo de Monterrey, una larga asociación que continúa hasta nuestros días. Hoy las dos marcas se producen en la fábrica La Corona. Punch está disponible en una gama de vitolas que se elaboran Totalmente a Mano con Tripa Larga.