Mundo Habanos

23/02/2010

La firma alemana Adorini lleva 11 años en el competitivo mercado de accesorios para fumadores de habanos, en el que se ha labrado un espacio de prestigio gracias a la sofisticada y exclusiva tecnología aplicada en sus humidores, que para mayor seguridad de sus usuarios tienen “garantía de por vida”.

23/02/2010

Caricia, pasión, delicadeza y otros tantos atributos de la mujer hoy significan mucho para los habanos, que contienen una carga sensual y de encantamiento capaz de convencer a cualquiera de que podría tratarse de un producto pensado por una mujer.

23/02/2010

Durante el XII Festival del Habano se celebrarán diferentes actividades para los amantes de los habanos en la Casa del Habano del Club Habana, de Partagás y en la nueva Casa del Habano del hotel Habana Libre.

23/02/2010

México se consolidó como el primer mercado de habanos en América Latina, con dos millones de unidades  vendidas en 2009,  de ellas un millón y medio de calidad Premium.

22/02/2010

Desde hace 25 años funciona en Cuba este centro, como un sistema perfectamente engranado para proteger la calidad y el desarrollo del habano.

20/02/2010

Luego de algo más de siglo y medio, Partagás constituye una de las más renombradas marcas de tabacos Premium cubanos; elegante, de excelente gusto en cada una de sus vitolas, y con una Casa del Habano mítica y muy concurrida en el corazón de la capital de la Isla.

El verdadero nombre es Flor de Tabacos de Partagás, con un inicio de lujo en 1845, entre la calidad de sus ligadas y la aceptación siempre creciente de sus fumadores. La leyenda y el mito abrazan entonces a esta marca, que en la primera mitad del siglo XIX emprendió un camino de éxito indiscutible.

20/02/2010

Todo comenzó por la idea de los antiguos directivos de la fábrica Romeo y Julieta de hacerle un regalo al Premier británico por su activo papel contra el fascismo alemán durante la Segunda Guerra Mundial, consistente en mil de estos habanos.

20/02/2010

Al ex primer ministro británico Winston Churchill se le trató como jefe de gobierno cuando en 1946 visitó Cuba. El Hotel Nacional le reservó el Apartamento de la República, destinado en exclusiva a los huéspedes oficiales más distinguidos; y entre todas las atenciones, nunca le faltaron obsequios muy especiales, como algunas cajas de habanos que apreció de modo particular.