Laguito 2, centro de la Clase Magistral de Torcido


24/02/2010

Al mediodíade ayer el Palacio de Convenciones de La Habana se observaba menos congestionado –buena parte de los delegados del Festival se había movido a uno de los grandes salones de la instalación para participar en la Clase Magistral de Torcido, habitualmente uno de los eventos con más convocatoria de estas citas anuales.

No era para menos, porque estaba anunciado que Arnaldo Oballe, actual director de la emblemática fábrica El Laguito era el conferencista a cargo; y la vitola Laguito 2, Corona Especial de Cohiba, la “asignatura pendiente”.

Previamente en la sala se distribuyeron para cada uno de los “alumnos” el tablero, la chaveta, el delantar y las hojas, el módulo esencial del torcedor en la galera. El joven maestro Oballe, torcedor en su momento, tomó posesión y comenzó indicando que lo primero era organizar las hojas de la ligada sobre la mesa de trabajo, poniendo a la derecha las hojas del seco, el volado y el ligero, el corazón del puro; para después de unidas, darle una primera envoltura con el capote.

La capa es la vestidura final, la carta de presentación, advirtió; y ofreció algunos tips esenciales para este paso conclusivo del torcido: poner la parte de la nervadura de la hoja hacia dentro, cuidando que el frágil folio quede terso y parejo, en lo que es esencial la práctica, la habilidad, el oficio. Entre los entusiastas “alumnos”, unos estuvieron mejor y otros ni siquiera llegaron a un punto medio. Todos, sin embargo, recibieron un bonito diploma cortesía de Habanos, S.A.