Leo Brouwer


21/02/2011

Un amante esencial de los habanos

Protagonista del concierto de apertura del XIII Festival del Habano, el destacado músico y compositor cubano es un amante apasionado de los puros cubanos

Se conoce de su afición por el Habano. ¿Cómo comenzó, qué placeres le produce, cuáles son sus marcas favoritas, qué tipo de vitola prefiere consumir?

Para mí el Habano es fascinante. Empecé a fumar escondido a los once años, pues tenía vecinos tabaqueros en ese barrio de la Víbora donde vivía entonces, como uno que pasó toda su vida haciendo los puros para Winston Churchill. Recuerdo que fumaba esporádicamente, porque el tabaco para un niño es muy fuerte, pero me gustaba. Creo que el disfrute de un Habano es un arte que va acompañado de una visión, por qué no decirlo, lúdica; un placer que hay que consumirlo y que requiere dedicación, disfrute, por eso siento que se puede conversar mientras se fuma un Habano, degustarlo con un café fuerte, una bebida, pero no en mi caso crear intensamente, pues uno tiene que escribir y entonces abandonar el tabaco, lo que no estimo correcto. Hoy fumo Cohiba, Romeo y Julieta, y Monterrey, y añado que mi maridaje cotidiano es el del café, aunque también, alguna vez, el whisky.

¿Qué puede comentarnos del concierto inaugural del XIII Festival del Habano, Leo Brouwer Esencial?

Este concierto que generosamente me dedican, va a tener unas características populares. No se puede hacer un concierto monográfico de música contemporánea rigurosamente en estilo, o perdón, en estilos rigurosos, por lo que tiene que haber un flirteo con el elemento popular o con las dicciones de la cultura popular reinterpretadas, que es lo que yo hago. Haremos algunas de mis versiones de los Beatles, otras obras mías, que incluso han sido tocadas por músicos populares, aunque no lo sean, como pasa con Paisaje cubano con rumba, que no tiene nada que ver con la rumba folklórica. Todos los artistas que participan son de altísima calidad, pero hay algunos que son invitados especiales y vienen para la ocasión, como Edin Karamasov, José Manuel Hierro –el Flamenco de Córdoba– y Javier Riba, un guitarrista clásico, también cordobés.